El complejo de vivienda social más antiguo del mundo mira al futuro

El complejo de vivienda social más antiguo del mundo mira al futuro

05/09/2021 Desactivado Por 49K Noticias

Ulf Vogler (dpa) – El complejo de viviendas Fuggerei es una de las mayores atracciones turísticas de la ciudad alemana de Augsburgo, con más de 200.000 visitantes cada año.

Pero es mucho más que una atracción turística, es un gran proyecto social que, 500 años después de su creación, brinda hoy un techo a unos 150 habitantes necesitados de Augsburgo, una de las ciudades más antiguas del estado federado de Baviera, en el sur de Alemania.

Este año se celebrará el quinto centenario a lo grande, aunque el hito más importante de los festejos tendrá lugar recién a mediados de 2022 a causa de la pandemia de coronavirus.

El Fuggerei es considerado el complejo de viviendas sociales más antiguo del mundo.

Los Fugger, que aún hoy dan a Augsburgo el título de “Fuggerstadt” (ciudad de los Fugger), eran una de las familias más ricas de Europa, gracias al imperio comercial mundial que habían construido.

Esta urbanización es desde 1521 su herencia. Una ciudad dentro de otra ciudad, con 67 casas y 142 departamentos e incluso su propia iglesia. Aún hoy, sus habitantes deben comprometerse a realizar “tres oraciones diarias”.

Incluso después de medio milenio, el complejo Fuggerei es “único en el mundo”, subraya la fundación.

Y el tema de la vivienda a un precio accesible tiene hoy más actualidad que nunca. Por eso, los responsables del Fuggerei quieren arrojar especialmente luz sobre las perspectivas para los próximos 500 años.

“Con este cumpleaños hemos concluido un período de antiguos 500 años y miramos hacia el futuro”, afirma el administrador de las fundaciones Fugger, el conde Wolf-Dietrich von Hundt.

El directivo asegura que no se trata de dormirse en los laureles. La fundación, afirma, quiere estimular la reflexión acerca de los desafíos sociales y plantear la pregunta de si no es momento ahora para generar proyectos similares.

Es cierto que existen iniciativas en otros lugares para la construcción de viviendas a precios asequibles. La Fundación Joseph, por ejemplo, está trabajando en esto en el arzobispado católico de Bamberg.

Hace unos años, tras una iniciativa popular, la ciudad de Zúrich dotó de 80 millones de francos suizos (unos 87 millones de dólares) a la fundación “Einfach wohnen”. Su objetivo es, entre otros, crear “viviendas y espacios comerciales asequibles y ecológicamente ejemplares” en Zúrich.

Pero estos proyectos no tienen un enfoque radical parecido al del complejo Fuggerei.

Y es que en la urbanización social de Augsburgo, los residentes pagan un alquiler anual simbólico de 88 céntimos de euro (1,05 dólares), el resultante de la conversión de la suma de los florines renanos establecida hace medio milenio, más gastos operativos.

Los responsables de la fundación aseguran que en ningún lugar existe un proyecto comparable y ahora quieren cambiar eso.

Por otro lado, el Estado está lejos de cumplir a gran escala con su tarea de proveer suficientes inmuebles asequibles para quienes no están en tan buena situación económica.

Existen muy pocas viviendas sociales y a menudo estas son ocupadas por gente que hace tiempo dejó de ser necesitada, pero no existe obligación de liberar estos espacios cuando los ingresos personales aumentan.

Por ello, por ejemplo en Múnich, cada año solo cambian de inquilino unas 3.200 de las 45.000 viviendas sociales que existen, pese a que hay diez veces más de interesados.

Las autoridades de la capital bávara informan a los afectados que pueden llegar a pasar varios años hasta que puedan acceder a una vivienda social. “Les recomendamos que sigan buscando departamentos en el mercado inmobiliario”, dicen.

La lista de espera en el complejo Fuggerei se duplicó en los últimos dos o tres años, según señala la portavoz Astrid Gabler.

“Se nota muy claramente la presión sobre el mercado inmobiliario”, afirma la portavoz, que precisa que se reciben unas 80 postulaciones para los apenas diez apartamentos que suelen quedar disponibles cada año.

“La gente a veces vive hasta 30 años en la urbanización”, comenta el conde von Hundt. El administrador precisa que los residentes, en promedio, suelen mudarse del complejo después de haber residido 14 años en el lugar.

Los responsables del complejo Fuggerei quieren debatir a lo largo de este año conmemorativo cómo solucionar este tipo de problemas.

En primer lugar, recientemente se inauguró un nuevo museo sobre la historia del complejo, que complementará las exposiciones existentes, siempre que las restricciones por la pandemia de coronavirus lo permitan.

En tanto, está previsto celebrar una fiesta en el Fuggerei en agosto, cuando se cumpla el 500 aniversario de aquel 23 de agosto de 1521 en el que Jakob Fugger firmó el acta de fundación de la urbanización de viviendas sociales.

Como punto culminante y cierre del año de celebración, en mayo y junio de 2022 se levantará un pabellón en la plaza del ayuntamiento de Augsburgo. El espacio se utilizará como centro de exposiciones y eventos.

Las fundaciones Fugger afirman que el objetivo de la serie de eventos catalogados “Next 500” (Los próximos 500) es llevar la idea del complejo Fuggerei a todo el mundo. “El programa del aniversario pretende inspirar la fundación de nuevos ‘Fuggerei del futuro’ en todo el mundo”, aseguran.