Los refugios alpinos reabren sus puertas, pero con nuevas reglas

Los refugios alpinos reabren sus puertas, pero con nuevas reglas

02/08/2021 Desactivado Por 49K Noticias

Stephanie von Aretin (dpa) – Los refugios alpinos volvieron a abrir sus puertas tras el largo invierno marcado por la pandemia de coronavirus, lo que entusiasma a montañistas y excursionistas, aunque ahora rigen nuevas reglamentaciones.

Acomodadas a la sombra del refugio Bochumer Hütte, las ovejas Lisa y Mara saludan amigablemente a los visitantes. La genciana florece de color azul en la pradera alpina, mientras que las cumbres todavía están teñidas de blanco. Ilona Hultsch, la dueña de la cabaña, fue hasta el valle y trajo bombonas de gas nuevas: puede volver a recibir huéspedes.

El refugio Bochumer Hütte reabrió sus puertas el pasado 18 de mayo. Anteriormente se llamaba Kelchalm, antes de que la sección Bochum del club alpino alemán Deutschen Alpenverein (DAV) se hiciera cargo del lugar. La cabaña se encuentra a unos pocos kilómetros del centro vacacional de lujo austriaco Kitzbühel, a unos 1.432 metros de altura.

Los refugios alpinos no solo reabrieron en Austria sino también en el sureño estado federado alemán de Baviera. El registro de los huéspedes, las distancias a mantener, los test negativos a presentar: son muchos los temas a atender. No obstante, Ilona Hultsch se muestra relajada.

“Es bueno para las familias, en particular, volver a escuchar solo cencerros. Llevan mucho tiempo encerradas”, dice esta trabajadora social de Múnich. “Por eso seguiré todas las reglas con toda obediencia”, afirma.

Los paseos por la montaña no serán sin embargo tan sencillos este año. Muchos montañistas y senderistas mantienen aún cierta cautela, sobre todo cuando se trata de excursiones de varios días con pernoctaciones en refugios. La administradora del refugio Bochumer Hütter recibió apenas la mitad de las reservas que usualmente tiene para esta época.

¿CUÁLES SON LAS NUEVAS REGLAS?

Una vez empacada la mochila, además de las habituales reglamentaciones, hay que prestar atención a un par de cosas más.

Cada huésped debe registrarse, de acuerdo a la nueva medida que rige para todos los refugios de Alemania y Austria.

También se aconseja llevar un teléfono móvil porque muchos albergues procesan los datos de contacto de forma digital. En la mochila debería empacarse además una mascarilla, en caso de que sea necesario usarla para atravesar la cabaña rumbo al baño.

Tres reglas rigen en Austria para la gastronomía, tanto en el exterior como en el interior de los locales: se debe estar vacunado, recuperado de covid-19 o presentar test negativo. Con los respectivos certificados en mano se puede ir a comer a las terrazas y restaurantes.

Además, desde el 10 de junio se permiten los grupos grandes en una misma mesa: en el interior de los locales pueden sentarse ocho personas de diferentes hogares juntas en una misma mesa, mientras que al aire libre pueden hacerlo 16.

Los niños menores de 14 años están exceptuados de realizarse el test de coronavirus. Se permite asimismo sumar la presencia de menores en la mesa además del número de adultos permitido.

En los Alpes bávaros, en cambio, la situación es un poco más compleja: dependerá de la incidencia de casos de coronavirus en cada distrito, por ejemplo, si se podrá comer en el interior o solo en el exterior de los locales gastronómicos, como así también cuántas personas de cuántos hogares diferentes puedan sentarse a la mesa.

Pero gracias a la flexibilización de las restricciones que rige desde el 7 de junio se ha suprimido la obligación de realizar test de coronavirus a quienes visitan el lugar por el día, cuando la incidencia de siete días en el distrito es menor a 50 cada 100.000 habitantes. También se permiten entonces diez personas de diferentes hogares, más los niños, sentados a una misma mesa.

Quien haya olvidado su test, puede aprovechar la oferta de comida para llevar que suelen tener los refugios y comer en la pradera, aunque en ese caso no deberá olvidar recoger todos los residuos antes de retirarse, para no dejar basura en la naturaleza.

LA RESERVA ES OBLIGATORIA

Cuando se realicen excursiones de varios días, cada huésped deberá obligatoriamente registrarse con anterioridad en los refugios de los Alpes alemanes y austriacos.

Las personas deberán asimismo llevar su saco de dormir, un cobertor para la almohada y una toalla. En tanto, solo se permite que los huéspedes de una misma habitación utilicen el lavabo de forma conjunta. A continuación habrá que ventilar y desinfectar el baño.

Además, en el caso de los viajes de varios días, se recomienda a los montañistas llevar varios juegos de test rápidos de coronavirus consigo.

La nueva normativa dispone asimismo que, si la incidencia de nuevos casos de coronavirus acumulada en siete días se encuentra por debajo de 50 en Baviera, podrán dormir hasta diez personas que pertenezcan a diferentes grupos en un mismo dormitorio del refugio, sin contar los completamente vacunados o los ya recuperados de covid-19. También en Austria se pueden mezclar con otros grupos.

De todos modos, antes de iniciar cualquier excursión, es aconsejable consultar por teléfono o en las páginas web de los refugios. En el club alpino alemán se puede hallar información sobre los refugios de las diferentes secciones de los Alpes. Más que nunca se requiere planificación y responsabilidad personal.

AUMENTAN LAS DIFICULTADES, PERO NO LAS ALPINAS

Largas filas se suelen formar frente a las estaciones de test de coronavirus en Kitzbühel los domingos por la mañana, cuando los consultorios médicos y las farmacias están cerradas.

Por eso se recomienda realizar el test de coronavirus en el lugar donde se vive, antes de partir. Además, el botiquín de viaje se reduce si se reparte entre todos los miembros del grupo. Y los sacos de dormir modernos son cada vez más livianos.

Las reglas de distanciamiento obligan este año a los refugios a disponer menos mesas a la hora de comer. “En los días soleados de verano puede haber poco lugar”, alerta Hanspeter Mair, del DAV. Lo único que puede ayudar en esos casos es planificar con un poco más de antelación, o bien llevarse el bocadillo ya preparado puede evitar problemas.

“Paciencia es la nueva palabra clave”, afirma Mair. “Se lo debemos a nuestros operadores de cabañas, a los que queremos ayudar a mantenerse”, agrega.

VOLVER A DISFRUTAR DE LAS MONTAÑAS

De regreso a los Alpes de Kitzbühel. El operador del refugio Hochwildalm, Tom Gaass, necesita mucha paciencia y una voz fuerte. A pesar del código QR colocado en la puerta de entrada para registrarse y la tabla de información, un grupo entero se abalanza sobre la terraza como si nada.

Este nativo de Ratisbona no solo sirve bebidas en el mostrador, sino que ahora también debe comprobar los documentos de los visitantes. Junto con Johanna Buss lleva un año apostando por los platos veganos y de procedencia comprobada, junto a las especialidades regionales, en el refugio ubicado a 1.557 metros de altura.

En una de las ocho mesas del lugar está sentado el matrimonio Lehner, también originario de la ciudad de Ratisbona, y disfruta de platos típicos del lugar, como el Kaiserschmarrn, el Kasspatzln tirolés y el pastel de nuez recién horneado.

Según Manfred Lehner, el registro estuvo bien estructurado y fue rápido. Él y su esposa llevaban consigo sus tarjetas de vacunación y las exhibieron. Ahora, por primera vez de nuevo en la naturaleza, expresan su alegría con grandes movimientos de brazos. “Tantos meses de encierro han cambiado muchas cosas”, asegura Lehner.