La realeza de Mónaco, ideal de belleza

En un principado sin reinas es donde encontramos el ideal de belleza real. Carlota Casiraghi, coronada desde casi su nacimiento con la elegancia heredada de su madre, la Princesa Carolina de Mónaco y de su abuela Grace Kelly, parece que demuestra que el estilo es un gen hereditario de esta familia.

Los inicios de Carlota fueron duros ya que, apenas con 4 años, su padre falleció en un accidente. Su madre, consternada, decide trasladarse a la Provenza Francesa con sus hijos, donde Carlota recibirá una enriquecedora educación y testará el gran cariño que se tiene a su familia por parte del pueblo francés, que la apodaría la nueva Princesa Europea.

En su estancia parisina descubrió el amor por los animales. Su interés por la equitación creció con ella, disfruto siendo amazona profesional en los campos Elíseos, eso sí, patrocinada por Gucci.

Tras el retiro voluntario provenzal, deciden volver a Mónaco, donde continúan con su vida normal. Tras un tiempo Carlota vuelve a la capital francesa para estudiar en la universidad de París.

De esta forma, combina su vida aristócrata con ser una chica “chic” de tendencia con los estudios, donde también sobresale en su carrera de Filosofía. Ha destacado como escritora, editora y productora en distintos medios de comunicación. Cierto es que también muestra bastantes aptitudes con los idiomas, ya que domina el francés, inglés, alemán y el que fuera idioma de su difunto padre, el italiano.

Carlota Casiraghi, interesada por la moda, la protección de la fauna y medio ambiente, ha sabido combinar estos perfiles dando forma, además, al icono de belleza que a día de hoy es y por el que apuestan tanto Gucci como Montblanc.

Esta última firma ha decidido nombrarla “Embajadora de la moda internacional de Montblanc” ya que cumple las cualidades y quieren verse representados por una mujer fashionista como Carlota. La búsqueda de la marca no se quedaba ahí, sino que buscaba una representante que además tuviera una exquisita educación, deportista, contemporánea e independiente.

Podremos disfrutar de su sentido exquisito del estilo en la próxima temporada, Septiembre 2015. De esta manera, Carlota Casiraghi representará el verdadero significado del lujo y la tradición de la relojera suiza.

Se comenta que, dada la pasión cultural de la monegasca, puede que su labor como imagen trascienda a algo más institucional en Montblanc.

De momento sigue siendo imagen de Gucci aunque, habrá que ver su continuidad tras la marcha de Frida Giannini.

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