Publicidad y engaño: consejos para evitar el correo basura

Publicidad y engaño: consejos para evitar el correo basura

29/09/2021 Desactivado Por 49K Noticias

Annika Krempel (dpa) – Publicidad de píldoras para mejorar la potencia, ofertas de Bitcoin o consejos para realizar inversiones seguras. Este tipo de correos electrónicos llega a diario en masa a las casillas.

Cerca de la mitad de todos los correos electrónicos del mundo son correos basura o spam, es decir, de contenido publicitario o malicioso y que llegan de manera indeseada, según la compañía de software Kaspersky en su informe “Spam and Phishing Report”.

Esto no solo molesta a los usuarios sino que también puede ser peligroso, porque algunos de los correos basura pueden introducir virus a los ordenadores. Otros buscan capturar datos, como la conexión para ingresar a cuentas bancarias, afirma Ralf Reichertz.

“Ya no podemos deshacernos de los correos basura. A los remitentes les sirve porque algún destinatario caerá en la trampa”, continúa el jefe del departamento de derechos del consumidor del Centro de Asesoramiento al Consumidor del estado federado alemán de Turingia. Sin embargo, el peligro puede reducirse con algunas medidas de precaución.

VARIAS DIRECCIONES DE CORREO ELECTRÓNICO REDUCEN EL RIESGO

Los usuarios deberían ocuparse primero de que su dirección de correo electrónico no llegue en lo posible a las manos equivocadas.

Benedikt Schwimmbeck, de la redacción de la revista especializada “Chip”, aconseja configurar varias casillas de correos. “Una dirección para contactos importantes o personales y al menos otra más para los boletines, juegos y sorteos”, recomienda.

Asimismo, el experto considera que el contacto principal no debería publicarse abiertamente en páginas de Internet o redes sociales, porque algunos estafadores utilizan programas que rastrean de forma automática Internet en búsqueda de direcciones publicadas.

Algunos proveedores ofrecen asimismo la posibilidad de configurar diferentes alias directamente en la cuenta.

También pueden ser útiles las denominadas casillas descartables, que se pueden usar solo una vez y luego se borra automáticamente la cuenta. Esto es especialmente útil si alguien solo quiere probar un servicio en línea o quizás contrata una suscripción de prueba.

En todos los casos, el proveedor de servicios no posee la verdadera dirección de correo electrónico en su banco de datos.

Reichertz afirma que muchas direcciones entran en circulación porque las bases de datos son pirateadas o porque una empresa las vende. El experto señala que incluso las empresas de renombre lo hacen, si tienen el consentimiento para hacerlo.

“Por lo tanto, en cuanto los consumidores dan su dirección en algún sitio, deben asegurarse de no marcar la casilla con el consentimiento para hacerlo”, aconseja.

AJUSTAR EL FILTRO DE SPAM DEL PROVEEDOR  

Pero incluso aquellos que siguen todos los consejos no son inmunes al spam o a los intentos de fraude informático o phishing. Esto se debe a que los remitentes también utilizan programas que generan direcciones de correo electrónico automáticamente, envían correos en masa y se limitan a esperar a ver qué llega realmente a algún sitio.

Se puede dificultar que los programas “adivinen” correctamente añadiendo caracteres especiales y nombres abreviados a la dirección de correo electrónico propia.

Si se reciben correos de publicidad no deseados en la casilla, el filtro de spam es la primera protección efectiva. “Interceptan lo peor”, asegura Schwimmbeck.

“Los proveedores de correo electrónico lo configuran de forma estándar, pero depende de cada uno qué tan eficaz sea realmente”, agrega.

Los filtros analizan los mensajes a través de la búsqueda, por ejemplo, de palabras clave, errores típicos o remitentes de correos basura conocidos. Todo lo que es sospechoso aterriza en la carpeta de correos no deseados.

El usuario puede incluso entrenar a sus filtros: “Cuando un mensaje no deseado ingresa en la carpeta de entrada no hay que borrarlo sino que hay marcarlo como basura. Así el programa aprende”, señala Schwimmbeck.

Algunos proveedores de correo electrónico ofrecen la posibilidad de que los usuarios puedan armar también una “lista negra” con remitentes no deseados, de quienes no se quiere recibir ningún mensaje. El experto advierte sin embargo que esto apenas ayuda porque los remitentes van cambiando constantemente.

NO REACCIONAR A LOS CORREOS BASURA

Una sana desconfianza ayuda a evitar problemas en caso de que algún correo de spam o phishing logre pasar el filtro por error. Como muchos de ellos son enviados de forma masiva, los remitentes no suelen saber qué direcciones de correo se encuentran realmente activas.

“Por lo tanto, los destinatarios no deben responder al mensaje bajo ninguna circunstancia”, alerta el especialista.

Cualquier persona que haga clic en los enlaces, responda al correo o intente darse de baja del boletín está señalando que el correo electrónico ha llegado realmente.

Incluso la descarga de las imágenes enviadas con el correo electrónico confirma que la dirección es correcta. El remitente lo vuelve a utilizar o incluso lo vende. El resultado es recibir aún más correos basura.

La Oficina alemana de Seguridad de la Información (BSI) recomienda no abrir nunca los documentos adjuntos de los mensajes que tienen un origen dudoso porque hasta los documentos de Word o las imágenes pueden estar contaminados con virus.

Y si el remitente solicita introducir datos, incluso algunos sensibles como los números de cuentas bancarias, o pide realizar un pago se aconseja actuar con precaución.

Los usuarios deberían entonces comprobar, por ejemplo, si la factura está realmente pendiente. O simplemente llamar para verificar que el correo electrónico proceda realmente del supuesto remitente.

El funcionario de protección al consumidor recomienda que, si se quiere utilizar artillería pesada contra los correos de publicidad no deseada y phishing, se debe denunciar ante las autoridades, como por ejemplo la Agencia Federal de Redes, en el caso de Alemania.

“Allí se puede denunciar la publicidad no autorizada. La agencia puede incluso imponer una multa si se oculta la identidad del remitente”, sostiene Reichertz. Si el correo procede de una empresa, los consumidores también pueden exigir a ésta que cese los envíos. Sin embargo, esto solo es posible con remitentes alemanes. Si el remitente tiene su sede en el extranjero, es difícil de rastrear.